Por Víctor Octavio García
¡Qué tiempos aquellos!
* Aspirinas (alemanas)
Una fría tarde de finales de enero, después de una larga caminada, llegamos al “paraje” para rendirle culto a la del “perro” (comida); tarde brumosa, con barruntos de lluvia (equipadas): El pronóstico del meteorológico de San Francisco era ese; se acercaba un frente frío con heladas y caída de agua nieve en las zonas altas de la sierra; en la mañana, el Rigo había “tumbado” un “hijuelachingada” de horqueta, algo flacón, que con la misma le tumbamos el vestido (cuero) y lo destazamos, colgando las piezas sobre las horquetas de una uña de gato.

