Por Víctor Octavio García
Caduaño
* Nativos desplazados
Reza una vieja maldición helénica (griega): “Dale a los hombres los que más quieren…” e invocaban a sus Dioses para dañar al mundo utilizando tablillas de maldición; en Caduaño no recurrieron a tablillas de maldición ni invocaron a sus Dioses, sencillamente los ejidatarios vendieron sus derechos agrarios y hoy son desplazados por fuereños.