Cuando muchos pensaron que habría tensión en la sesión de cabildo, resultó todo lo contrario, una sesión de terciopelo. Y es que el grupo de regidores opositores al ahora ex alcalde, no supo elaborar una buena estrategia y lanzó al ruedo al edil Gustavo Castro que de manera atropellada (por el corto tiempo) pretendió argumentar la ilegalidad de la solicitud de licencia del alcalde. Definitivamente no tuvo tablas, pero sirvió para que la nueva alcaldesa Mirna Xibillé, se vaya interiorizando en el trabajo e identifique bien a los que le pondrán piedras en el camino.
