
Por Juan Carlos Méndez Ramírez
¡Ajá, Más Seguridad! ¿A qué Precio?
La reforma al Artículo 19, con su afán de combatir el crimen a toda costa, nos quiere vender la idea de que la prisión preventiva oficiosa es la panacea. Claro, ¿quién necesita la presunción de inocencia cuando tenemos mano dura, verdad? Es como si de repente nos olvidamos de que este principio fundamental, reconocido internacionalmente y consagrado en nuestra propia Constitución, protege a todos, no solo a los angelitos. Pero bueno, ¿para qué molestarse con juicios y pruebas cuando podemos encerrar a la gente «por si acaso»?
Seguir leyendo «La Arenga»