Por Antonio Ceja García
Adrián Chávez: Inútiles Explicaciones
Cuando Adrián Chávez tuvo que callar, calló. Tuvo que tragarse todos sus pensamientos ante la acometida perpetrada, desde el poder, de consolidar un capricho personal de Narciso Agúndez: Luis Armando Díaz.
Manejado a su antojo, Adrián Chávez, de ideas de izquierda bien definidas (cuando le conviene) dio su manita a torcer y se prestó al juego electoral del gobernador, impulsor de la imagen y figura de Luis Armando Díaz y la imposición de un mediocre y convenenciero Ricardo Gerardo Higuera que, desde el centro del país, lloriqueó ante las huestes de Dolores Padierna para que fuera candidato a la alcaldía paceña.
Seguir leyendo «Medios y Remedios»





