- Cuestionable perfil de los paceños
En alguna de las llamadas redes sociales, un empresario del ramo gastronómico de la capital de Baja California Sur hizo cierto desafortunado comentario acerca de la supuesta holgazanería (que llamó de otro modo más áspero) añadida de ausentismo e impuntualidad de los trabajadores paceños.
La infundamentada e injusta generalización (“todas las generalizaciones son falsas”) mucho se asemeja a valoraciones como la del jesuita Johan Jakob Baegert (alemán, misionero de San Luis Gonzaga, siglo XVIII), quien al referirse a los indígenas les endilgaba por lo menos diecisiete denigrantes calificativos, entre los cuales se hallaba, obviamente, el de perezosos; sin embargo advertía que toda la existencia de los californios tenía como denominador común la libertad plena de hacer cada uno lo que le viniese en gana. Esta proclividad al ejercicio absoluto del libre albedrío fue quizá de los factores que dificultaron mayormente el sometimiento de los naturales a la nueva y extraña cultura, que pretendía regirlo todo por los horarios, la rutina, las normas y labores para las que estaban lejos de sentir vocación alguna los aborígenes. A pesar de ello, constituyeron la mano de obra que, por ejemplo, levantó las portentosas edificaciones que ahora son orgullo del patrimonio arquitectónico regional.
Seguir leyendo «Crónicas Sudcalifornianas»