Por Víctor Octavio García
¡Qué tiempos aquellos!
* Se le fue el “cochi” a Ildefonso
En 1963, –justo el año que murió–, mi bisabuelo Ildefonso García Torres solía tejer riendas para cabestros, partir leña y ordeñar una vaca que tenían para la leche del café. A sus 93 años a cuestas se sentía útil, lo peor que le podía pasar era sentirse un bueno para nada; todos los años engordaban un “cochi” para cuando venían unos parientes del norte, en julio, mes de mangos y pitahayas; lo engordaban con lavaduras y maíz; mi bisabuela Enedina Cota, preparaba dulces de mango, guayaba, ciruela, toronja, papaya, limón y les guardaba panocha de gajo, panochas cubanas, miel de dedo y melcochas de la época en que molían que siempre coincidían con semana Santa; el día que mataban el “cochi” era esperado por mí; ese día y varios días más comía chicharrones y carnitas todos los días.