Otra vez Balandra
Antonio Ceja
Ya se ha demostrado que la palabra “prohibir” no es la panacea para hacer cumplir la ley o una disposición que se les ocurra en un momento de inspiración de nuestros ilustres funcionarios. Todavía se recuerdan las “prohibiciones” como las expresadas por la autoridad municipal de no pasear a los perros o mascotas en la zona del malecón o aquellas novedades eco chairas de prohibir el uso de envases de unicel en el pasado carnaval solo por citar un par de ejemplos.