Por Carlos González M.
La fraccionadora Altamira, en un acto de abuso de poder y de ninguneo de las autoridades municipales de La Paz, cerraron el tránsito vehicular a través de sus calles desde el pasado mes de marzo, advirtiendo que lo hace para que no se desgaste el concreto de sus calles, obligando a decenas de personas a transitar por una calle cercana inservible, con baches, con un drenaje roto que continuamente despide olores y ¡material fecal!
