Por Víctor Octavio García
“Cuatreros”
Para combatir de a de veras el abigeato hay que hacerlo de arriba pa’ bajo; los “roba vacas” si bien es cierto representa el primer eslabón de esa lucrativa y delictiva actividad, los de arriba –léase autoridades– constituyen el último peldaño de una intrincada red de complicidades que han potencializado el delito constituyéndolo como un “crimen perfecto”; allí, en las esferas del poder, se concretiza el llamado “abigeato equiparado” que no es otra cosa que un robo en despoblado.
