Semarnat frena proyecto en la Sierra La Laguna; otra amenaza humana sobre el santuario natural de Baja California Sur


Una vez más, la Sierra La Laguna, considerada uno de los principales santuarios naturales y reserva estratégica de agua de Baja California Sur, se libra —al menos por ahora— de un proyecto que pretendía intervenir su delicado ecosistema. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) decidió desechar la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto denominado “Santuario del Tío Checo”, que buscaba desarrollarse en las inmediaciones de esta área natural en el municipio de Los Cabos.

El proyecto, promovido por la asociación civil Hermandad en Armonía A.C., proponía cambiar el uso de suelo forestal para instalar un complejo de conservación de fauna que incluía laboratorios, aviarios, clínica veterinaria, centro educativo, áreas administrativas, un helipuerto e incluso una granja fotovoltaica.

Sin embargo, la autoridad ambiental concluyó que la documentación presentada carecía de información técnica suficiente para evaluar los impactos ambientales reales. Entre las principales deficiencias detectadas se encuentran la falta de descripción clara de las investigaciones que se realizarían en los laboratorios, inconsistencias en la identificación de actividades con impacto ambiental y la ausencia de una adecuada vinculación con leyes clave como la Ley General de Vida Silvestre y la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.

Ante estas irregularidades, la Semarnat resolvió desechar la solicitud de evaluación ambiental y ordenó que no se realice ninguna obra o actividad relacionada con el proyecto mientras no se obtengan las autorizaciones correspondientes.

La decisión llega en un contexto de creciente preocupación por la presión humana sobre la Sierra La Laguna. Hace menos de una década la región enfrentó fuertes disputas contra proyectos mineros, y ahora incluso iniciativas impulsadas —según críticas locales— por actores vinculados al Partido Verde Ecologista de México han generado inquietud por posibles afectaciones a la biodiversidad de esta zona estratégica para el equilibrio ambiental y el suministro de agua en el sur de la península.

Durante el proceso, al menos 38 ciudadanos solicitaron formalmente una consulta pública, reflejando el interés social por proteger el ecosistema.

Aunque la Semarnat cerró el expediente al considerar insuficiente la información presentada, dejó abierta la posibilidad de que los promoventes presenten una nueva solicitud, siempre que corrijan las deficiencias señaladas. Mientras tanto, la Sierra La Laguna vuelve a ganar tiempo frente a proyectos que, bajo distintos argumentos, siguen intentando modificar uno de los ecosistemas más sensibles de Baja California Sur.


Descubre más desde Colectivo Pericú

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario