
Tras el caos vial provocado por un bloqueo en el puente de la 8 de octubre en La Paz, realizado por pipas particulares el viernes de la semana pasada, el Gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, lanzó un mensaje contundente al sector: las manifestaciones no deben dañar a la ciudadanía.
El mandatario reconoció el derecho de los transportistas a protestar, pero recordó que las concesiones otorgadas por el Gobierno son de carácter público y deben usarse para beneficiar a la comunidad, no como herramienta de presión. «No para cerrarnos el puente», enfatizó.
Castro Cosío señaló un problema clave: el uso indebido del pozo Poloni, concesionado para uso agrícola pero explotado comercialmente por piperos que venden agua a particulares. «Conagua determinó que el pozo tiene destino agrícola y no lo usan para eso: le venden el agua a los piperos y ellos a su vez a la gente. Es un negocio que Conagua no puede permitir», afirmó.
En un llamado directo, el gobernador pidió que futuras manifestaciones se lleven a cabo sin afectar la movilidad de la población. «Perjudican a la gente. Pongan las pipas frente al Gobierno, en el Ayuntamiento, donde quieran, pero que no afecten a la comunidad», subrayó.
Finalmente, anunció que el titular de la Conagua en la entidad, Julio Villarreal, y la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga, sostendrán una reunión para buscar soluciones que beneficien tanto a los piperos como a la ciudadanía. Sin embargo, descartó retirar las concesiones a los transportistas, aunque destacó la necesidad de revisar a fondo su uso.
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