
Guerrero Negro (California).- Desde el pasado viernes 6 diciembre, familiares del joven Ángel de Jesús Navarrete Martínez denunciaron ante la Procuraduría de Justicia su repentina desaparición.
Sin embargo ayer viernes, fue encontrado sin vida envuelto en una cobija amarrada con cinta canela, en la parte trasera de un automóvil AUDI, que se encontraba abandonado a unos doscientos metros de la carretera Transpeninsular, en el kilómetro 112 a la altura del ejido Jesús María.
Apenas el jueves anterior, su señora madre, Beatríz Martínez, acudió a La Paz para denunciar la desaparición de su hijo, quien procedente de Tijuana, había llegado a Guerrero Negro para celebrar su cumpleaños.
Ángel de Jesus Navarrete Martínez, de 27 años de edad, era originario de Santa Rosalía, pero residía en la ciudad fronteriza de Tijuana, junto con su esposa Heidi Antelo, quien también había viajado desde esa localidad hacia Guerrero Negro, para estar junto a su suegra en su celebración de cumpleaños, con toda la familia.
La última vez que lo vieron, fue saliendo de una tienda en Guerrero Negro. Ángel vestía pantalón de mezclilla azul, chamarra negra North Pole y zapatos tipo bota café.
Ayer testigos a los que le llamó la atención ver abandonado y con las puertas abiertas en pleno desierto el automóvil Audi blanco, modelo 2011, con placas de Baja California, dieron aviso a las autoridades al encontrar el cuerpo en estado de descomposición en los asientos traseros.
El crimen ha causado mucho pesar en la comunidad de Guerrero Negro, ya que no se explican los motivos que tuvieron para quitarle la vida a este joven.
Las investigaciones ya se iniciaron de parte de las autoridades de Baja California, por ser la jurisdicción donde fue encontrado el cuerpo sin vida.
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