
FIN DEL CORRIDO:Oscar Leggs Castro
Por: Armando León Lezama
El señor de Migriño no alcanzó a trascender como bien pudo ser: Un personaje nacional.
Se achicó. Se dobló. Se extravió en una vereda trillada, muy andada, muy conocida.
No vio venir el complot a él, ir surgiendo en torno suyo.
Para el mes de noviembre de 2023, un activista común, conversó: «Todo está preparado para que llegue Cristhían a la presidencia de Los Cabos»… bla, bla…
Oscar Leggs Castro, creyó hasta entrada la campaña electoral de las candidaturas por el ayuntamiento del municipio de Los Cabos, Baja California Sur, en santa claus, el personaje de la empresa Coca cola.
No fue visionario ni previsor de un futuro cierto que se miró venir desde que le echaron montón Gabriela Montoya, Cristhían Agúndez, Alejandro Tirado y Raymundo Zamora, militantes con aspiración a ocupar oficina, silla de presidente, lista salarial y la distinción que és, ser el representante constitucional de esa demarcación jurídica – geográfica, donde hace falta un diplomático con capacidad negociadora ante una comunidad internacional pudiente, que debe ser clave para dar calidad de vida a la población sureña.
El caso, que con el informe último y la loza de piedra en la espalda de no lograr la elección consecutiva – reelección -, se escribió un párrafo más, de una historia fallida de un político que no supo mover circunstancias a favor de un movimiento de regeneración nacional que se va desvirtuando paso a paso.
Llegó a su tercer informe como avión en aterrizaje forzoso: Sin motor gubernamental, sin motor de su sucesor.
No acudieron al evento protocolario informativo, ni el gobernador, ni quien entró en rijosidad por la silla, la oficina y la representación constitucional del señor de Migriño.
Quien por cierto logró la legalidad para ser el presidente municipal 2024 – 2027.
De modo que en el Estado de Baja California Sur, a seis años, el grupo político que desde 2018, viene bajo la sombra o luz del presidencialismo de parteaguas – El amlismo -, termina en 2024 fracturado, debilitado, cada uno por su lado: El leonelismo y su líder moral Leonel Cota Montaño, en las filas de Claudia SheinbaumPardo.
El grupo Los Cabos del cual es jefe político Narciso Agúndez Montaño asumen el mando operativo y administrativo de puertos en la media península y el ayuntamiento sureño.
Víctor Manuel Castro Cosío, a la mitad de su gubernatura en el Estado de Baja California Sur, como jefe político constitucional acuerpado con la estructura humana del gobierno que ostentan, la lealtad de las presidencias municipales de La Paz, Comondú, Loreto y Mulegé, además de parte de las cúpulas y militancias de los partidos MORENA, PT y PVEM. Incluido el partido local, Nueva Alianza.
En tanto quien fuera el ganador de encuestas de legitimidad, no pudo subirse a las páginas de la historia mexicana y prefirió porfiar en suponer sería respaldado por magistrados que ya veían venir la reforma al poder judicial del país mexicano, mismo que por efecto dominó, no sólo deberán aprobarse en Estados de la república maltrecha que quieran seguir la línea del voto popular para ser jueces o ministros. En otras palabras, AMLO entrega regalo a grupos de poder no constitucional para tener a administradores e impartidores de justicia a merced de ¡Sí señor! No de la justicia y la justeza.
El profesor normalista, el venido de la cultura del esfuerzo, quien fue mejor estudiante que político; si no hay cacería y venganza de fuego de examigo, habrá sido una experiencia sin igual que lo coloca en la inmortalidad de la vida municipal cabeña: Su foto institucional en la galería de quienes pasan gris o iluminados su trienio o suplencia y en los actuales días, su reelección.
Para ojos de conocedor, ganó plata. La pasó bien. Solamente que como los Yunes, se entrampan en el camino y ello los hace doblegarse al poder en turno, porque algunos desfiguros y excesos de ejercer el poder los coloca en capilla.
Veremos el desenlace de un corrido, «El señor de Migriño»:
Vuela vuela palomita, que no te alcance el zopilote.
Lleva mensaje a todos. Que perdimos personaje.
La historia le abrió las puertas y el pueblo lo respaldó. Pero El señor de Migriño, solito se enredó, con sus propias esperanzas, que la justicia disolvió.
A seis años un gobierno municipal de paso, sigue para el pueblo volver a creer en otro hombre, mujer, diverso y afromexicano, para dentro de tres años. La consigna, que sea uno del pueblo. Que entienda que haber estado en las páginas de la historia del.pais mexicano, era de trascendencia.
Ser presidentito de un ayuntamuento, por más rico que sea esa geografía, sino se dedica el cargo para servir, lo que se haga, se desvanece.
Esperémos las últimas estrofas para EL FIN DEL CORRIDO.
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