Del Tintero


INSURGENCIA SUDCALIFORNIANA: A 31 AÑOS

  • *De Adán Ruffo y Crisóforo Salido, a Leonel Cota

Por: Armando León Lezama

El tema da para varios libros.

Haré esfuerzo de síntesis de 7 años de insurgencia ciudadana por la vía electoral.

De los amargos domingos 7 al PRI.

El PRI de cúpula planeo ante la observancia del hartazgo del electorado contra varios sexenios de presidencialismo imperial y puras contras para las y los mexicanos en mayoría, promover la emigración de priístas a los partidos de oposición.

Preferentemente al PAN y PRD e hicieron a modo candidatos tricolor.

Para las votaciones del 7 de febrero de 1993, Adán Ruffo Velarde y Crisóforo Salido Almada, ganaron la elección: A presidente municipal del ayuntamiento paceño y a gobernador del Estado de Baja California Sur.

Al primero le reconocieron el triunfo; al segundo, negociaron su gane en urnas los PRIAN a nivel cúpulas en lo nacional.

Resulta que para 1992 la sabiduría popular Sudcaliforniana optó por tomar como instrumento para dar un escarmiento al PRI al PAN.

Fueron meses de alta civilidad de toda la población.

Grandes contingentes de ciudadanía salieron a las calles con las banderas de ambos partidos.

Desde la niñez hasta la ancianidad se manifestaron a favor de unos y otros candidatos.

Mayoritariamente, el pueblo se sumó a quienes desde el PAN, dieron su primer domingo siete al PRI, que en tierras Sudpeninsulares, gobernaban desde 1929.

El boom contra el PRI causó asombro al verse en las ciudades de la media península caravanas de vehículos de motor en demasía.

Ejemplo, en la ciudad de La Paz hasta 10 kilómetros de largo se vio al también llamado, gallo vehicular.

En 1993 el pueblo quitó además mayoría en el congreso local y tres ayuntamientos de 5.

Para la elección del 7 de febrero de 1999, se le entregó a Leonel lo faltante: El poder ejecutivo estatal.

Esta vez, el pueblo hizo de lado al PAN y tomó como herramienta electoral al PRD.

Los blanquiazul no tuvieron capacidad de retener para sí – como militancia o simpatizantes – a una masa social muy inteligente y decidida a dar un segundo domingo 7 al PRI – gobierno.

Porque no fueron las dirigencias de los citados partidos políticos los estrategas o propiciadores de una insurgencia ciudadana por la vía electoral.

Fue la propia población, quien asumió el reto de darle un hasta aquí al hoy en la oposición y en debilidad a las cúpulas PRI.

Los candidatos desde 1993 y 1999, fueron depositarios de la voluntad de las y los Sudcalifornianos.

Leonel Cota Montaño, solo tuvo la pericia de asimilar las aspiraciones de la inconformidad y dar cauce.

Lo trascendente es que la población Sudcaliforniana en 7 años de beligerancia pacífica; pero indomable, impuso la alternancia de los poderes ejecutivo y legislativo en el Estado de Baja California Sur.

Los políticos, partidos y candidaturas, meramente fueron instrumentos, primero de un maremoto de votos; después la puesta en el escenario de un sol azteca.

De ahí para delante dejó el timón a los residentes de los poderes públicos citados, ayuntamientos y Delegaciones.

La cresta de la manifestación social empezó a bajar y tomó altura nuevamente sin llegar a erupción de 1993 y 1999, en la elección presidencial de 2018.

De modo que como volcán en calma, de vez en cuando lanza vapores, esperándo los nuevos tiempos de volver a causar daño a las cúpulas de poder político y partidista.

Para el día 7 de febrero de 2024, a 28 años del surgimiento de la última rebeldía social de los habitantes del Estado 30 de la república mexicana en el siglo XX, amaneció on lloviznas en la ciudad de La Paz, que me traen en recuerdo las lluvias de Leonel Cota Montaño. Ello, porque varias veces durante su andar en campaña llovía y el oriundo de Santiago BCS, no detenía su agenda, y la naturaleza parecía estar del lado de la lucha libertaria contra el PRI, aunque para derrotarlo irónicamente lo hizo con priistas en la avanzada y en los cargos relevantes.

Otro aspecto a relatar, es la deuda que tiene Leonel con la historia.

Bueno sería saber dónde quedaron las excelsas aportaciones al erario público y al museo de la política electoral, de parte de una infancia politizada.

Ocurrió que el día 8 de febrero en carácter de gobernador electo, acudió al salón de IMSS y frente a ese lugar, desde la primaria Venustiano Carranza Medina, sus estudiantes lo llamaron a visitarlos.

Leonel accedió fuera de agenda y entró – hiba un servidor a un.lado de él -.

Ya dentro, sobre su andar saludándo a los niños y niñas, de pronto, uno de ellos, sacó unas monedas y se las entregó al güero de Santiago, «para que te ayudes a gobernar», le dijo.

Esa aportación valiosa abrió contagio y muchos de ellos y ellas, comenzaron a entregar una diversidad de pequeños objetos de su pertenencia: Salió el ahora funcionario federal, con las Palmas de sus manos llenas de pequeños regalos que llevaban cariño hacia quien sería mandatario de 1999 a meses antes de concluir su sexenio para irse, como es su costumbre a otro cargo.


Descubre más desde Colectivo Pericú

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario