
La Paz (California).- El dirigente de ASATA Pedro Enrique López, advirtió que el empleo de más de 100 familias en la capital de Baja California Sur se encuentra en riesgo luego de que se aprobó la nueva Ley de Movilidad y Seguridad Vial, que deja en la incertidumbre a los actuales propietarios de concesiones de urbanos.
En lo referente a la capital sudcaliforniana, esta modificación a la antigua Ley del Transporte, dejó en desventaja a los concesionarios ya que con su patrimonio, o sea con sus actuales unidades, no se les autorizará ningún aumento al precio del pasaje como ya ocurrió en Los Cabos que subió de 14 a 16 pesos.
En La Paz, la alcaldesa Milena Quiroga no les ha querido autorizar ningún aumento y ahora, con la nueva ley se abre el espacio para que entren nuevas empresas con otro tipo de unidades y con la ventaja de cobrar más caro el pasaje, hasta 15 pesos o más.
Pedro Enrique López dijo que el sector del transporte concesionado que abarca urbanos y peseras, se siente muy decepcionado con los gobiernos de MORENA, pues no fue lo que acordaron en las pláticas previas. «Víctor Castro no nos une, nos desune», sentenció.
Los concesionarios de transporte en La Paz, han sido invitados para sumarse de manera voluntaria a un fideicomiso donde tendrán oportunidad de créditos para mejorar unidades.
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El sempiterno líder de los berrinchudos propietarios de las populares peseras, Pedro Enrique López, ahora sale con la succión de que los usuarios de ese servicio ya están muy acostumbrados al trato despótico que los barbajanes choferes de las unidades les dan, así como a los olores a mugre, a patas, a sobaco, al humo que despiden los motores de las unidades que entra a la cabina de pasajeros y que por consiguiente nó se van a querer subir a las unidades último modelo que pronto se pondrán en servicio «El Puchas» y la Milena. Ssssi Chuuuy, quién va a desdeñar lo bueno por lo malo?…nádie.
Hace ya casi 20 años, cuando se renovaron los autobuses, estos cobraban una tarifa más alta que los peseros, ya que se los habían permitido con la renovación de unidades, entonces si uno no estaba dispuesto a pagar por la comodidad de una mejor unidad se iba amontonado en el pesero. Yo viaje muy a gusto sin apretujones pagando extra por una unidad en buenas condiciones, entonces no veo el problema en permitir que se cobre más si la unidad es mejor, y que se cobre menos si la unidad no está a la altura del precio. Al final habra mercado para todo.