
La isla remota de Baja California Sur revela un paisaje volcánico y una vida silvestre cautivadora
La Paz, California.- El Mar de Cortés es hogar de diversas islas, algunas ampliamente conocidas y otras que permanecen en el anonimato. En este último grupo se encuentra la misteriosa Isla Tortuga, un destino poco explorado incluso para los residentes locales del estado. Sin embargo, esta joya esconde características únicas, como un imponente cráter volcánico.
Situada a 40 kilómetros de la costa de Baja California Sur en el Mar de Cortés, cerca de Santa Rosalía en el municipio de Mulegé, la Isla Tortuga debe su nombre a su semejanza aérea con el caparazón de una tortuga.
La formación de la Isla Tortuga se remonta a antiguas erupciones volcánicas que gradualmente solidificaron, dando lugar a una caldera (cráter) circular de 1 kilómetro de diámetro y 100 metros de profundidad en su punto más hondo. Con una longitud de 4 kilómetros y una elevación de 210 metros sobre el nivel del mar, su suelo está cubierto por rocas de lava endurecida.

La isla alberga también una población de serpientes de cascabel, lo cual la hace temida por los pescadores y lugareños. Estas serpientes, endémicas de la región, son de menor tamaño que sus contrapartes en tierra firme. Aunque se ha determinado que el veneno de estas serpientes es menos potente que el de otras especies, su mordedura sigue siendo peligrosa. Se estima que en la isla hay una serpiente por cada metro cuadrado.
Según los investigadores, las serpientes habrían llegado a la isla hace cientos de años, nadando desde la costa. Además de las serpientes, la isla es refugio de una abundante población de aves que la utilizan como lugar de descanso o como punto de paso durante sus migraciones.
En el pasado, los alrededores marinos de la Isla Tortuga fueron utilizados como vertedero para los desechos generados por la industria minera en Santa Rosalía. Sin embargo, debido a las corrientes marinas, esos desechos ya no se encuentran en la zona.

Actualmente, la Isla Tortuga es considerada parte de las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California y ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad. Aunque no es un destino turístico convencional, los aventureros pueden explorar sus costas y rodear la isla en lancha, descubriendo así la belleza de su paisaje natural y su fascinante historia.
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