
Por Vic Villavicencio
Abundantes lluvias -siempre bienvenidas en BCS- arroyos crecidos, presas con generosas recargas, cortes de energía eléctrica, calles estropeadas, suspensión de labores en muchos centros de trabajo, compras de pánico y algunos sobresaltos.
Eso fue lo que dejó OLAF a su paso por el sur de la península.
Y un borrascoso relevo del poder ejecutivo.
Digo.
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