Por Víctor Octavio García
¡Qué tiempos aquellos!
* Caduaño, tierra de cambios
Al despuntar la década de los 70’, viví y estuve muy cerca del primer movimiento reivindicatorio de campesinos que se produjo en BCS –entonces territorio– tutelado por las izquierdas; leer a Karl Marx, Federico Engels, el 18 brumario y tratados de Willy Brandt de la internacional socialistas sin entenderlos no me hizo más revolucionario sino un joven que iba con a la par con la época, Salvador Allende, el asesinado presidente de Chile había hecho célebre una frase que caló profundo en la conciencia colectiva influyendo en muchos jóvenes de la época cuando dijo; “ser joven y no ser revolucionario, es inevitable hasta una contradicción revolucionaria” que es desde el punto dialéctico; fui revolucionario sin entender el capitalismo y me convertí en promotor del cambio sin entender a Engels.
Fue una época de formación personal que viví intensamente, las gestas publicitarias de Fidel Castro en los cañaverales de Cuba vestido con un regio uniforme militar color olivo, habrían de impregnarme durante muchos años aquellas inolvidables gestas que al pasar de los años la vi distintas a como las vi en mi rebelde juventud; asistí a secundaria sin ser buen estudiante donde logre sobresalir del montón, en prepa igual y en universidad también, ni mal estudiante ni excepcional alumno, entre regular y menos malo diría mi papá.
Los cañaverales en Caduaño, mi tierra natal, me inspiraron fervor revolucionario que sin extinguirse cambio mí forma de pensar; conocí más a BCS, camine más mi tierra, leí más su historia hasta convencerme que mis orígenes están por encima de cualquier ideología, justo donde se empalman dos derechos inalienables; nuestra pertenencia e identidad; hablar de ese cambio que poco importa y a pocos le interesa me condujo al periodismo, oficio que he desempeñado a lo largo de más de 40 años siempre viviendo en la medianía.
De los 70’s a los 80’s, Caduaño vivió un intenso proceso de cambios que lo convirtieron con el paso del tiempo en la cuna de los movimientos de izquierda en BCS; los ejidatarios se hicieron de tierras que con el paso del tiempo fueron vendiéndola y los que tenían huertas las perdieron hasta quedar sin nada y al final los caduañenses sin la jícara y sin la miel; ni huerta donde ir a cortar frutas y verduras, sin tierras y sin agua; hoy están peor, el agua comunal la vendieron a particulares y el pueblo no tiene derecho al agua, salvo a la red municipal de agua potable que los abastece con un pésimo y deficiente servicio, limitado y de escasa presión; en 1976 azotó el ciclón Liza, azolvó las huertas y derribó los centenarios árboles frutales que generaciones atrás habían plantado convirtiéndose en páramos, en tierra improductivas y ociosas.
La vieja confrontación de ejidatarios y pequeños propietarios que se suscitó a inicios de los 70’s, dio inicio la destrucción de huertas y tierras de cultivo que terminaron en los 90’s con la venta a granel de parcelas ejidales y el agua empeñadas al mejor postor; cierto, mi tierra luce otra imagen, más atractiva, seductora diría, pero ya no es de nosotros, lo perdimos por malas cabezas, por malas acciones, por traiciones entre nosotros mismos, ojalá que lo que pasó en mi tierra no se repita en ninguna otra parte del estado.
Eventualmente visito mi tierra y cada vez que lo hago se me agolpan los recuerdos de tiempos idos que no volverán, me atrapa la nostalgia ver que lo que antes vi que ya no existe aunque mis paisanos siguen siendo los mismos, humildes y sencillos que sin entender lo qué pasó siguen aferrados a la tierra que los vio nacer; desde hace muchos años tengo en mente un propósito –ojalá me alcance el tiempo– de escribir esa parte de la historia en la que estuve ausente, cuando los efectos de aquellas luchas reivindicatorias terminaron con la ilusión y los sueños de un pueblo noble que creyó que el cambio era realmente un cambio y no un reversazo escondido en las enaguas de un cambio que no fue cambio. ¡Échense ese trompo a la uña!
Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com
Descubre más desde Colectivo Pericú
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

El autor entró en la curva de descenso y va que vuela para los San Juanes ; ya su «casette» está en el «rewind «