Por Víctor Octavio García
Lo que pudo ser y no fue; fin de un ciclo
* Que se vayan todos

Algunos (a) diputados (a), sí es que no todos, se preguntaran en las crestas del desprestigio y repudio social; “Y hoy que de amores ya no tengo tiempo, amor de aquellos tiempos, cuánto añoro la dicha inicua de perder el tiempo”, y vaya que lo perdieron; su ciclo se agotó en dieciocho meses, exactamente en año y medio aparentando ser lo que nunca fueron; servidores del pueblo.
Solo bastó año medio para acabar con el respeto, prestigio, credibilidad y confianza de uno de los tres poderes públicos del estado, truncar sus aspiraciones políticas y poner en jaque la gobernabilidad de los sudcalifornianos; hoy ese recinto (Congreso) al que asistieron a lo largo de año y medio haciendo poco menos que nada, no cuenta con las condiciones para sesionar ni los mínimos para legislar, el último albazo (golpe) asestado por el Dip. Ramiro Ruiz al mover presidencias del congreso, juntas de gobierno y coordinación política, directores de finanzas y oficiales mayores a su libre albedrío, dejo a la XV legislatura herida de muerte, en el interregno, en la vil ingobernabilidad.
¿Qué pueden hacer los y las diputadas en dos congresos con 42 diputados, dos presidentes o presidentas de las juntas de gobierno y coordinación política, dos presidentes o presidentas del congreso, tres oficiales mayores, dos directores de finanzas?; nada. ¿Qué pueden ofrecer en medio del desprestigio en año y medio de andar agarrados a las greñas y a mordidas?, nada; nada, su tiempo se acabó, y lo que hagan o dejen de hacer no tendrá mayor efecto ni importancia frente al repudio de los sudcalifornianos, hartos de escándalos y “robaderas”.
Reza un viejo dicho tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe; hoy los documentos que contienen como mudos testigos los agandalles, tarascones y pillerías perpetrados por ellos mismos, están resguardados en varios cajones, como lo hacen los policías chinos, en aras de protegerlos. ¿Qué caso tiene incendiar la dirección de finanzas como son las intenciones de la dip. Mercedes Maciel, o sustraer documentos comprometedores como han sido las escondidas intenciones del dip. Esteban Ojeda? si el “porquerillero” está resguardado o escondido en muchos lados?
Esto ya se acabó, ya no hay tiempo y el tiempo que había se acabó, y sí tenían tiempo, si es que les quedaba tiempo, nostálgicamente no tienen otra más que “tararear” el final de una estrofa de la letra de la canción “Tiempo” de Renato Leduc; “Y hoy que de amores ya no tengo tiempo, amor de aquellos tiempos, cuánto añoro la dicha inicua de perder el tiempo”. ¡Que se vayan todos”. ¡Qué tal!
Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com
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