¡LÍDERES! ¿DÓNDE ESTÁN?
*Baja California Sur, a la deriva.
Por: Armando León Lezama
Con ánimo realista. Con deslinde, de no ser escrito de mala fe, la presente reflexión, comento.
La ciudad de La Paz, capital del Estado de Baja California Sur, duerme dos horas – 2 a 4 am. Que es el tiempo de silencio en la obscuridad y solo los que viven las noches, como si fueran días, deambulan.
No hablo de los amantes de lo ajeno, sino de las mil formas de pasar la noche en un lugar, dónde su malecón y su primer cuadro de la ciudad, es escenario de «La fiesta».
Las barras abiertas de cerveza, botanas de comida y de convivencia, comederos de todos los niveles: Desde los hot dog a banqueta de calle, hasta el más suculento menú en restaurant de lujo. Convergen trabajadores y trabajadoras, con paseantes. Desde los y las vende flores, hasta lo imaginable en el mundo de un «Turismo local, nacional e internacional».
La música, en vivo, videos, sonido, y un bello malecón costero, no ahora solamente; siempre. Parecería que la vida de La Paz es una fiesta. Para los muy pocos, sí.
Desde las cuatro de la mañana se siente el arranque activo de la población: Se encienden luces, se van escuchando cada que pasan los minutos, los sonidos de la dinámica de la vida social de los habitantes de La Paz: domésticos, laborales, estudiantiles, relaciones públicas, deportivos, y empiezan vehículos terrestres de toda variedad con sus ruidos, lo mismo que aviones empiezan a volar de ida y venida por el cielo, la mayoría de las veces, con su franja de humo negro de la C. F. E.. En los autobuses del servicio urbano y colectivo, amontonado va el pasaje y regañado por el chófer que va mensajeando o hablando por teléfono celular. Siendo totalmente ignorados y maltratados los usuarios que agradecerían a político, legislador, autoridad, al menos, la vigencia de la ley de transporte, en su capítulo de buen servicio.
Otro mal, es, la basura. Somos la capital estatal de la basura. Si se pasa revista a las instalaciones, municipal, estatal y federal, todas tienes espacios o rincones donde hacen homenaje a la contaminación: basura, escombros, desarreglos, … No sé diga la ciudad y la cultura: Tirar basura y no limpiar su espacio tiene carta de naturalizacion.
A las entradas de la ciudad, en todas las calles, baldíos, domicilios, parques, jardines, panteones, escuelas, centros deportivos, negocios chicos y grandes.
Pero el mal es tan enorme, que, no basta dejar de tirar por donde quiera, o levantarla.
Solo hay sueños guajiros de un presidente municipal, que resultó ser una copia infiel de Agustín de Iturbide. No hay relleno sanitario que alcanse con tanta basura, y el ciclo de reciclamiento, es mero discurso y declaraciones públicas.
Bueno sería un acuerdo conveniente con los vendedores de pintura, para que fuera política pública, dejar buena imagen y color a las fachadas de toda construcción en La ciudad de La Paz
Parecemos al entrar por el sur y norte, pueblo viejo. Cuando estamos en pañales, como Estado libre y soberano y ligado al pacto federal de Estados mexicanos.
La ciudad de La Paz, además de estar perdiendo su Z, por una S : «Pas», se está contagiando con los males de las grandes ciudadedes, digamos, de nuestro país.
El punto de Luis Donaldo Colosio Murrieta y Forjadores de Sudcalifornia, es ejemplo de ello: Indigentes, vendedores, franeleros, artistas del pueblo, estudiantes intercambiando agua por monedas para ir a un viaje escolar, políticos en campaña, volanteros de espiritistas, adivinos y comerciantes, familiares de enfermos con botes para apoyo económico.
Paraderos de pueblo viejo y creo que por allá están mejor. Con baches como cracter de luna. Arriesgue de vida de traunsentes de toda edad que retan semáforos y vehículos que dejan poco tiempo para atravesar los boulevares.
Por cierto, ahí en mayoría se suben a los camiones cantantes con guitarra y sin ella, vendedores, miembros de centros de rehabilitacion, … Para ganar algunas monedas de los pasajeros.
Claro, hay tranquilidad social; pero mucha preocupación de que los suspirantes a cargos vía voto, no sean buen ejemplo. No hay evento de adulación electoral, que no deje su basura en el suelo e incertidumbre de lo que prometen.
Lo dicho, son leves ejemplos de que se nos está llendo de las manos de los actuales habitantes de la paradisiaca, histórica, cultural, y gran capital de nuestro Estado. Entonces, en Baja California Sur, dónde están los auténticos líderes que piensen en dar grandeza a nuestra media península, desterrando esa apatía por no limpiar y no dejar de ensuciar la ciudad.
Dónde están quienes sean voz de las voces de los mosaicos culturales que cohabitan en geografía tan bella. Ocupamos políticos benignos; no malignos.
Además trabajamos todos por una entidad de pie y unida en lo elemental: El ambiente y la convivencia cultural que ate coincidencias para bien del presente y el porvenir.
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