ABCdario


Por Victor Octavio García

Pescadores

* Entre la espada y la pared

 

La ley de extinción de dominio aprobada recientemente por el Congreso de la Unión trae demasiado filo; si bien fue concebida para castigar con mayores penalidades delitos graves como terrorismo, tráfico de personas, secuestros, narcotráfico, lavado de dinero, trata de blancas, pesca furtiva etc., también exhibe su cara punitiva y abusiva como una ley lesiva que más que beneficios perjudicará a grandes sectores de la sociedad. ¿Por qué? por la sencilla razón que se presta para interpretaciones dolosas y extra legales; cobrar venganzas políticas, perseguir enemigos y adversarios y acosar o “alinear” a todos aquellos que opongan resistencias a los mandatos de la 4T.

El sector pesquero, principalmente el pescador libre rivereño será uno de los grupos más perjudicados con esta ley a muy corto plazo; si bien la liberación de más de 40 mil crías de totoabas en la playa de Santispac –especie endémica del alto golfo– los dejo en total indefensión frente a la trama criminal de los ONG’s y empresarios que liberaron totoabas en los mares sudcalifornianos, luego de tender una brutal trampa en el Congreso del estado, al elevar las penas a quienes pesquen accidental e incidentalmente totoabas dejando a los infractores sin derecho a fianza, con la ley de extinción de dominio se cierran las pinzas tras la sedicente amenaza de que con la sola presunción –sospecha– de que sean o parezcan “guateros” o pescadores furtivos, les incauten sus bienes y el gobierno se apoderé de ellos.

Basta recordar allá en los años 90’s, cuando la federación de cooperativas pesqueras de la pacifico norte tomó por sus manos y pistolas la aplicación de la ley persiguiendo y acosando –incluso hiriendo con armas de fuego– a pescadores furtivos y “guateros” en pleno contubernio con el gobierno del estado y municipios, imagínese qué se puede esperar con la ley de extinción de dominio que en los hechos alienta a perseguir, acosar, acusar, presionar, extorsionar, denunciar, amenazar a todos aquellos pescadores furtivos y “guateros” que amenacen y se introduzcan en sus vastos territorios.

No hay que olvidar que la federación de cooperativas pesqueras de la pacifico norte –siete en total– usufructúan casi 350 kilómetros de litorales en exclusivamente con 5 millas de fondo, donde no permiten que ningún pescador o cooperativistas pesqueros ajenos a su federación exploten recursos marinos; siempre ha sido así, se manejan como la prima Donna; tienen diputados locales y han tenido alcaldes para cuidar sus cotos de poder político; leyes hechas a modo; usufructúan casi 350 kilómetros de litorales con 5 millas de fondo para explotar en exclusiva recursos marinos de alto valor comercial como langosta, abulón y el caracol, independientes de escama –también de alto valor comercial–; y han sido los cooperativas esqueros de la pacifico norte –los llamados capo di capo– quienes presionaron, coludidos con los ONG’s, para que se considerara a la pesca ilegal y el “guaterismo” de abulón, langosta y caracol y otras especies que explotan en forma exclusiva en el enorme territorio de mar que usufructúan, quedaran incluidos como delitos graves en la punitiva ley de extinción de dominio.

Lo que no saben, ni “huelen” es que todo el entramado de la ley de extinción de dominio así como el lance de los ONG’s de liberar totoabas en los mares de las ensenadas del golfo de california solo conducen a un destino; beneficiar a las organizaciones no gubernamentales que no quitan ni han quitado el dedo del renglón hasta ver convertido el golfo de california en un área natural protegida, a efecto de abrirle la puertas de par en par a empresas inmobiliarias y desarrolladores turísticos que anhelan el golfo de california para la explotación exclusiva de la pesca deportiva.

El año pasado, luego de que el gobierno federal cooptó a varios “líderes” pequeros que con su silencio negociaron prebendas, canonjías y privilegios como Mario Leal, Armando Naranjo y Humberto Arias, el “Chopani”, entre otros, esté ultimo tardó cinco días en regresar a San Carlos luego de haber participado en un programa de Cabo Mil promoviendo las “bondades” de las áreas naturales protegidas; Humberto Arias, el “Chopani”, logró regresar a San Carlos escoltado por Andrés Córdova Urrutia –Secretario de Pesca– y gente del gobierno ante los enardecidos ánimos de los pescadores ribereños que querían lincharlo; hoy a la vuelta de un año de aquellos tristes y bochornosos hechos, Mario Leal y Armando Naranjo se salieron del radar perdiendo su base social y perdiendo su identidad. ¡Qué tal!

Para cualquier comentario, duda o aclaración diríjase a victoroctaviobcs@hotamil.com


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Un comentario en “ABCdario

  1. Avatar de Fidel C Fidel C

    Todo el pueblo está de acuerdo con esta ley para que se acabe el guaterismo que tanto daño hace a la economía de los verdaderos pescadores que tanto batallan para cuidar sus permisos, cultivos de especies como el abulón, que respetan las vedas como para que lleguen delincuentes de fuera aprovechándose de la falta de vigilancia o corrupción de inspectores y tan campantes se roban, saquean el producto que tanto cuidan familias de pescadores. Pseudoperiodista Victor Octavio García con tal de criticar al gobierno federal queda en ridículo al defender a delincuentes guateros que deberían de estar en un penal por ratas…

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