Por Víctor Octavio García
Niño perdido
Cada vez que Alberto Rentería Santana hace declaraciones a la prensa –pretextos no faltan– le reviran o lo tiran a loco; por definición es un líder sin rebaño que nadie respeta ni le hace caso de no ser por el chascarrillo o maledicencias; su carta de presentación –mancha que nunca se quitará– es haber provocado el cierra del hotel Los Arcos, uno de los hoteles icono del turismo en nuestro estado.













