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El primer año de gobierno de CMD

 

Por Raymundo León Verde

palacio-de-gobierno-bcsCarlos Mendoza Davis, Armando Martínez Vega, Arturo de la Rosa Escalante, Francisco Pelayo Covarrubias, Arely Arce Peralta y Cecilia López González habrán de rendir sus primeros informes de gobierno en este es mes. Todos llaman a la atención, según la región que representan, pero destaca el mensaje que dará el gobernador en el Teatro de la Ciudad este 11 de noviembre, pero que los ciudadanos en general podrán escuchar y dar seguimiento a través de los medios masivos de comunicación y las redes sociales.

Calificar a los gobiernos panistas que entraron en septiembre del 2015, aprobarlos o desaprobarlos, resultaría injusto porque su periodo no es de un año, sin embargo, lo que sí se puede hacer es una evaluación de los resultados hasta ahora sin apasionamientos partidistas.

Debido a su preparación académica y trayectoria profesional, sus relaciones de alto nivel con gente del gabinete federal y el abolengo de su apellido por ser hijo del ex gobernador Ángel César Mendoza Arámburo, bien calificado y que recientemente fue condecorado con el doctorado Honoris Causa post mortem por parte de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Carlos Mendoza genera una expectativa muy alta entre la población que le dio el voto y aun en aquella que no se lo dio, pero que no cuestiona sus curriculum.

¿Está llamado Mendoza a ser el mejor gobernador en la historia de Baja California Sur? El tiempo y los resultados lo dirán.

Carlos Mendoza, además de su trayectoria académica, cargos en el gobierno federal y estatal y sus relaciones al más alto nivel, es un político serio, ordenado, disciplinado, y con liderazgo, que ya comienzan a darle un sello a su administración.

Los resultados en su primer año de gobierno se aprecianr en la modificación de la estructura de gobierno, simplificando áreas y creando otras como. Tiene un modelo y un plan de desarrollo ambiciosos, así como un nuevo marco jurídico para generar empleo, inversiones, obras y servicios, certeza jurídica; y una justicia más accesible y rápida.

En medio de la crisis de credibilidad que prevalece en muchas partes del país, donde algunos gobernadores han sido señalados por actos de corrupción y opacidad, ha puesto énfasis en el tema de la transparencia, exigiendo a los funcionarios y esposas del gabinete sus declaraciones patrimonial, de conflicto de intereses, y fiscal.

A pesar de los señalamientos de inseguridad y violencia que heredó este gobierno y que son responsabilidad compartida de los tres niveles de gobierno, los poderes legislativo y judicial, así como de la propia sociedad, Baja California Sur transita por la vía del desarrollo con nuevas inversiones hoteleras, más empleo, protección del medio ambiente, programas sociales para familias vulnerables, obras y acciones en sectores prioritarios como la educación y la salud, el impulso al deporte y la capacitación de jóvenes con programas como el otorgamiento de becas para aprender inglés, que me parece innovador en un estado que tiene en el turismo su principal motor económico y por lo tanto bastión para la generación de empleos.

Cierto hay tareas pendientes en infraestructura urbana como carreteras, pavimentos y obras viales que hacen tanta falta en ciudades como La Paz que se complican en un escenario en el que la federación determinó recortes fuertes en el gasto programable del 2017; pero en los que es posible avanzar si se tiene a un gobernador con buenas relaciones con integrantes de la federación y el propio presidente de la República, con el que lejos de confrontarse pondera una relación de respeto.

Cierto es que el tema de inseguridad y particulamente la violencia que se vive en La Paz es una piedra en el zapato, pero no es un tema particular de Baja California Sur, sino de todo el país, que ante la falta de efectividad por parte de la federación y el gran negocio que representa el narcotráfico se desbordó y alcanzó a esta entidad. Afortunadamente si se puede decir así, se circunscribe a una lucha entre grupos criminales por los mercados de consumo que han crecido y en ello la propia sociedad tiene responsabilidad por la falta de atención de las familias hacia sus hijos.

La desarticulación de bandas, detenciones y aseguramiento de drogas no bastan si nosotros como sociedad no nos comprometemos en la protección y cuidado de los seres a quienes más queremos y ponderamos el estudio, la recreación, el deporte y la cultura como parte de una forma de vida, con la contribución del estado en la parte de crear y ampliar esos espacios y generar oportunidades de inversión y empleos bien remunerados.

En el tema educativo acaparan la atención de los medios asuntos como la Casa del Estudiante, la escuela primaria 18 de marzo y el cese de funcionarios que no acudieron o reprobaron las evaluaciones de la SEP. Asuntos que deben atenderse con atingencia, pero que no pueden opacar los 800 millones de pesos que se invierten en infraestructura educativa este año.

Es lógico que los inconformes y los partidos políticos de oposición encuentran en este tipo de hechos su fuente de crítica a la administración estatal; pero ello no debe opacar lo que se está haciendo bien.

El tema de inseguridad es un tema que preocupa a la sociedad, pero también al estado, que en el reconocimiento de que hace falta hacer más para enfrentarla está replanteando estrategias para combatirla como el recientemente anunciado programa Vivir en Paz, que esperamos dé mejores resultados. Que es lo que quiere la sociedad, pero también el gobierno del estado porque indudablemente representa un desgaste político, sobre todo si solo se le atribuye la responsabilidad, cuando el problema es de todos y al tratarse de crimen organizado el mayor responsable es la federación.

A poco más de un año de gobierno desde mi perspectiva hay mucho más cosas positivas que negativas; pero faltan cinco en el sexenio en los que como ciudadano espero que Carlos Mendoza y los alcaldes alcancen sus metas comprometidas con la sociedad, porque eso se reflejaría en un mayor desarrollo de Baja California Sur.

Soy de los que piensan que el aprecio de la gente no se gana con sonrisas y saludos a diestra y siniestra. Sí con amabilidad, una vida pulcra, pero sobre todo en el caso de los políticos con efectividad, con resultados, impregnando un sello de firmeza en el cumplimiento de los compromisos con la población, los que votaron por él y aun los que no lo hicieron, pero que pueden reconocer el trabajo desarrollado.


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