Por Raquel ROMO MEDINA
INFINITA TRISTEZA: LAS ESQUIRLAS DE LAS VIOLENCIAS EN MÉXICO
En un artículo escrito por Rossana Reguillo y que leí en un blog, me llama la atención la manera en que describe la violencia que se registra en México y la cual ha llegado a lo más grave. En éste artículo detalla la muerte de un menor de edad, 6 años, provocada por cinco de sus “amiguitos” cuando jugaban al secuestro.
Nos hace ver de la forma en que se fractura el país, por una violencia que se produce como efecto de lo que ella misma califica “la mal llamada guerra contra el narco”.}
Por considerarlo interesante transcribimos el artículo que Rossana Reguillo, titula “INFINITA TRISTEZA: LAS ESQUIRLAS DE LAS VIOLENCIAS EN MÉXICO”
POR ROSSANA REGUILLO
Dice el diccionario que una esquirla es una astilla o fragmento alargado y con punta desprendido de un hueso fracturado o de una piedra, un vidrio u otro material duro. No encuentro otra mejor metáfora para intentar nombrar las terribles evidencias de que las violencias en México hablan de un país fracturado, cuyas astillas nos alcanzan y nos hieren de múltiples modos.
La mañana del 16 de mayo de 2015, una nueva esquirla lastimó el tejido social en un país al que le sobran muertos y desaparecidos y va perdiendo por goteo o a chorros los más elementales vínculos comunitarios: cinco menores de edad, dos niñas de 12 años, dos hombres de 15 y uno de 13, “jugaban” al secuestro de un vecino, un niño de seis años.
El “juego” contenía todos los ingredientes de lo que en este roto país, vemos todos los días: un comando –en este caso, los 5 jóvenes amigos-, secuestran a una persona –en este caso, el pequeño de seis años-; lo “levantaron” afuera de su casa y se lo llevaron a una ladera, esos parajes que el crimen organizado ha convertido en cementerios y en horror; lo ataron de pies y manos, lo torturaron, como suelen hacer los sicarios o los secuestradores; lo golpearon, lo sofocaron, hasta asesinarlo, “ejecutarlo” sería la palabra más adecuada para seguir en la línea del “juego”. Y, en esa misma lógica, cavaron una fosa clandestina, una de las niñas fue la encargada de la tarea, no sabemos si con las manitas de una niña de 12 años o se ayudó con algún instrumento. El comando, arrojó el cuerpo del pequeño y para disimular, le tiraron encima un animal muerto. La fosa quedó ahí junto a un arroyo en las Laderas de San Guillermo, en Chihuahua, como una evidencia más de que en México la muerte tiene permiso. Después probablemente, ese comando de pequeños asesinos, continuó con sus juegos.
El lenguaje colapsa, pero es fundamental producir un mínimo de inteligibilidad sobre lo ocurrido. Baudio en El ser y el acontecimiento, dice que el acontecimiento es ese “suplemento azaroso, algo que frente a una figura instituida del ser, y que yo llamo situación, llega de más”. ¿En qué sentido la ejecución de este pequeño, es ese suplemento que “llega de más”? La normalización de las violencias en México es constatable, ya no sorprenden las noticias sobre fosas, ejecuciones, torturas, levantones, narco mantas, bloqueos, desapariciones, ya no son la excepción si no la normalidad que se experimenta como dato cotidiano que, a lo más, arranca un escalofrío. Son las esquirlas de ese país roto, fracturado que se han incorporado al cuerpo de la nación, como molestas astillas que no podemos sacar y hay que convivir o sobrevivir con ellas.
No es que no tuviéramos noticias de los niños asesinos, el caso de El Ponchis, estremeció al país; no es que no supiéramos de los niños; no es que nadie ignorara que muchos niños quieren ser narcos cuando sean grandes y muchas niñas aspiran a ser esposas de narcos; tampoco es novedad que en los patios de las escuelas y en las calles, en los juegos, casi ningún niño quiere ser policía, todos quisieran ser el narco, el capo, el sicario. Pero la muerte de este pequeño, “llega de más”, como un suplemento, quizás no azaroso, pero sí terrible, para poner en evidencia el grado de penetración de la narco cultura, el modo en que en México, la necro política, ese poder de gestionar la muerte, de hacer morir, se ha convertido en la economía que rige la administración de los territorios y las dinámicas cotidianas de gran parte del país. “Llega de más” por lo que de siniestro hay en este “juego” y sus protagonistas. Uno de los lenguajes de la violencia y el terror, es lo siniestro, que para Freud (Das uhmenliche) significa la transformación de lo familiar en lo opuesto, en algo extraño y amenazante, con potencial destructivo. Los niños en su devenir siniestro, víctimas de esta guerra, convertidos en máquinas de matar, porque es posible hacerlo.
Leí por primera vez la nota sobre este asesinato, en el muro de un buen amigo, estudiante de la Maestría en Estudios Literarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Julián Contreras Álvarez. El comentario-análisis con el que introdujo la nota, encierra varias de las claves necesarias para colocar en una clave no patológica (niños enfermos) o, ministerial (niños a los que hay que juzgar con todo el peso de la ley).
Dice Julián:
La guerra, como un intento de salida a la crisis capitalista, produce muertos, pero además va construyendo una determinada forma de consumir la muerte en la sociedad, hay una semiosis atada en el acto de asesinar de determinada manera y sistemáticamente en esta supuesta guerra contra el narco. A lo anterior, podemos agregar que los discursos periodísticos, políticos y culturales en general (televisión, radio, literatura, cine, música alterada, etc.), invaden y penetran el acto en cuestión (dominio del logos), alterando esencialmente su realización y, por tanto, potenciando la construcción de un determinado consumidor de muerte. Si no se quiere consumir muerte en las calles, construimos la necesidad de ella y creamos el consumo, Esto es como vender Coca-Cola: hay que “crear” al consumidor de la muerte.
Me detengo en su apreciación sobre la se miosis (creación de significados) de la muerte y el dominio del logos (la colonización del pensamiento y de la percepción de lo real). A partir de la aceleración de las violencias que se produce como efecto de la mal llamada “guerra contra el narco” iniciada por el entonces presidente Felipe Calderón en 2006, numerosas esquirlas fueron desprendiéndose del cuerpo fracturado de la nación; la economía de muerte que acompaña este proceso, fue reducida a un término tan brutal como inexacto “daños colaterales”, los cuerpos decapitados, las balaceras, las fosas, se convirtieron en parte constitutiva del paisaje, en una se miosis que ha terminado por volver tan normal como indescifrable, la muerte. La colonización del pensamiento, operada por los grandes medios de comunicación afines al poder gubernamental, por el sentido común orillado a incorporar ese paisaje desolado, no sólo contribuyó a la normalización de la violencia extrema, sino además produjo una “aspiración”, un “deseo”, la aniquilación, la violencia, la destrucción del otro, ya no como un acto de violencia utilitaria (la que persigue un fin), si no pura violencia expresiva (aquella que busca exhibir su poder total). Significación y pensamiento colonizado, son las claves para descifrar lo que condujo a esos amigos a inscribir su “juego” en esta economía de muerte.
Desde qué lugar de autoridad moral se puede reprobar, gritar, inmolar a unos niños que no hacen sino dar continuidad a lo que el dispositivo del tardo capitalismo, travestido de narco máquina, sigue sembrando en un país lleno de esquirlas.
Las respuestas son insuficientes: La urgencia en el paisaje requiere dos operaciones fundamentales: la producción de una nueva se miosis, aquella en que las violencias se conviertan en anomalía y, una reconquista de logos, posible a partir de darle nombre, rostro, drama, importancia a las “pequeñas” muertes que pasan todos los días.
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A que doñita , a escribir noticias viejas , eso es lo suyo ,,, ya le va a hacer la barba al picore ??? ja ja .. chayoteados
ahora si muy calladita raquel jajajajajajajaajajajajajajajaja
IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN EL ESTADO VECINO DEL NORTE PARTE 2…
Derechos ¿sin obligaciones? Continuando con el tema de la semana anterior, sobre la recién aprobada Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con términos tan confusos para que pocos la entiendan, trataré de ejemplificar las consecuencias para nuestra sociedad, la familia, los padres y sobre todo los niños.
Vivimos en una sociedad cada vez más descompuesta, recién lo comprobamos con el asesinato de Chistopher Raymundo Márquez de 6 años por cinco adolescentes “jugando” al secuestro. Esta tragedia nos dejó consternados. ¿Cómo llegamos a esto? Lentamente las leyes han ido cambiando, en consecuencia los medios, la tv, contenidos de libros escolares, si bien hablan de valores, en la práctica se promueve todo lo contrario. Así poco a poco, sin que nadie proteste, se logra un cambio de mentalidad sin enterarse.
La ideología de género asumida como la nueva filosofía rectora en nuestro País, ha provocado la descomposición de la sociedad que estamos viviendo. Esta Ley la contiene y es una muestra de ello, al dar a los niños más derechos que a sus padres, quienes como sucede en Estados Unidos ya no podrán dar correctivos a sus hijos (una nalgada) o dejar de cumplirles algún capricho, porque “sus derechos” estarían siendo violados. La guerra contra la pornografía infantil y la trata de personas con esta ley está perdida una vez que entre en vigor. ¿Por qué? Por los principios de “IGUALDAD SUSTANTIVA”, “AUTONOMÍA PROGRESIVA” y evitar la “DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE”, que están implícitos en la ley.¿Qué significa? Veamos: La “AUTONOMÍA PROGRESIVA” es dar al niño y dolescente los mismos derechos que a los adultos, no así las obligaciones. De esta forma se estimula tempranamente su independencia respecto a sus padres, sin tener la madurez necesaria para tomar decisiones. Por ejemplo legalmente podrán autónomamente solicitar intervenciones médicas como la mutilación, esterilización, anticoncepción y aborto sin consentimiento de sus padres.
En el término “DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE” se asume que toda discriminación es mala, entonces, clasificar películas de adultos no aptas para menores será ¡un acto de discriminación! Y para no discriminarlos se desclasificarán y por “INCLUSIÓN” e “IGUALDAD SUSTANTIVA” serán accesibles a los niños. Ya empezaron, ¿se han dado cuenta que ya no se respeta el horario familiar en televisión? Con estos mismos principios, es posible que la venta de cigarros, alcohol, adhesivos, revistas pornográficas, serán desclasificados quedando al alcance de los niños por tener “LOS MISMOS DERECHOS QUE LOS ADULTOS” (AUTONOMIÍA PROGRESIVA).
El término “DISEÑO UNIVERSAL DE PRODUCTOS, SERVICIOS Y PROGRAMAS” implica que los programas diseñados para jóvenes (biología, ciencias naturales, sexualidad), se enseñen igualmente explícitos a niños de kínder y primaria sin consentimiento de sus padres. El “DERECHO A LA INTIMIDAD PERSONAL” es sin intervención de terceras personas. Así, si una niña decide sexualizar con un adulto, “SE RESPETARÁ SU INTIMIDAD PERSONAL Y FOMENTARÁ SU AUTODETERMINACIÓN”, aunque sus decisiones por ser niños, sean inmaduras, inadecuadas y perjudiciales para ellos mismos.
¡Mujer mexicana forja tu Patria!
*La autora es orientadora familiar.
Fecha de Publicación: 25/05/2015
http://www.lacronica.com/Columnas/VerColumna2013.aspx?Numnota=969616
Y Sigues con tus traumas???? a esta vieja se la cogio barroso y a ti quien pinche maricon de closet ya salte porque nadie lee tus mamadas
Es cierto, Raquel, ya no le vas a hechar al Picore, ahora resultará que le vas a llamar Don Carlos … Y que es tu cuatazo incluso va a decir que votaste por el. Ja ja ja