La Arenga


Por Juan Carlos Méndez

Periodismo y gobernabilidad

La opinión sí puede ser un error,
pero jamás puede ser un delito.
–Francisco Zarco

2 - 1 libertad de prensa expresionRecordando al celebre José Martí cuando se refería al periodismo y empuñaba la espada de la razón, para decirle a los tiranos «Odio la pluma que no vale para clavar la verdad en los corazones y sirve para que los hombres defiendan lo contrario de lo que les manda la verdadera conciencia, que está en el honor, y nunca fuera de él».

La palabra Periodista es infinita de significado porque a veces representa la esperanza de Justicia. En otras, el mismo término suele ser motivo de anhelo y cobijo para la gente del pueblo que no discierne las limitaciones de su alcance.

Las más de las veces encierra una terrible incomprensión, debido a que un periodista simplemente es aquel que a veces injuriado, golpeado, escarnecido, rechazado o amenazado, deambula con un libreta, una grabadora, a veces una pequeña cámara y la necesidad imperiosa de sacar alguna nota que sea trascendental para su medio y desde allí para sus lectores y de ellos hasta la historia de todos los pueblos.

Y en esa incomprensión a veces con alcohol mata el miedo, la amenaza y la crítica; para convertirse en un jugador que apuesta la SEGURIDAD a cambio de SER en la existencia humana, con una nota sobre la violación a las Leyes;

PRENSA 0110Un periodista es juglar omnisciente de la literatura fugaz que nos llena de zozobra, de emoción de angustia o desesperación; Un periodista es un poeta que viaja en los senderos de la imaginación teniendo por vía ancha la banqueta; un Periodista es el Quijote que se atreve contra los molinos de la corrupción en las Instituciones con una pluma, un papel y una esperanza: un periodista es aquel que siendo rechazado tiene la osadía de ser admirado si es decidido para enfrentar al líder venal, al presidentillo corrupto, al Agente del Ministerio Público prevaricador y al Funcionario Público mediocre.

Los libros que hablan de técnicas para el manejo de la información no hablan de los riesgos de los periodistas, quizá se atreven a dar algunas ideas sobre la ética, pero en la lóbrega vicisitud del ejercicio no se parlamenta de los sufrimientos y mucho menos nos expresan un mínimo concepto sobre el SEUDOPERIODISTA que hace las veces de la hetaira ya para halagar o sí para vender que es un verbo fácil de conjugar y entendible para ubicar.

La prensa debe ser examen y la censura, nunca el odio ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas. Nunca se acepta lo que viene en forma de imposición injuriosa; se acepta lo que viene en forma de razonado consejo, porque solo quien sabe de periodismo y de lo costoso del desinterés de esta ardua vocación, puede estimar de verdad la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, y la fuerza de carácter que revela el ejercicio de un hombre que empuña la pluma de manera honrada y libre.

El periódico es una espada y su empuñadura la razón. Solo deben esgrimirla los buenos, y no ha de ser para el exterminio de los hombres, sino para el triunfo necesario sobre los que se oponen a su libertad y progreso. Decir lo que a todos conviene y no dejar de decir nada que a alguien pueda no convenir. Que todos encuentren en nosotros lo que pueden necesitar saberlo. Y decirlo con un lenguaje especial para cada especie: escribiendo en todos los géneros, menos en el fastidioso del mercenario, desdeñando lo inútil y atendiendo siempre lo útil, elegantemente.

Que un periódico sea literario no depende de que se vierta en él mucha literatura, sino que se escriba literariamente todo. El periódico debe estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano, 2 - 1 periodistas y politicay la espuela en el tacón. Al menor accidente, debe saltar sobre la silla, sacudir la fusta, y echar a escape el caballo para salir pronto y para que nadie llegue antes que él. Debe, extractando libros, facilitar su lectura a los pobres de tiempo. O de voluntad o de dinero. Hacer asistir a los teatros, como sentados en cómoda butaca que este efecto hace una alineada y juiciosa revista, a los pobres y a los perezosos. Deber desobedecer los apetitos del bien personal, y atender imparcialmente al bien público. Debe ser coqueta para seducir, catedrático para explicar, filósofo para mejorar, pilluelo para penetrar, guerrero para combatir. Debe ser útil, sano, elegante, oportuno, saliente. En cada artículo debe verse la mano enguantada que lo escribe, y los labios sin mancha que lo dicta. No hay cetro mejor que un buen periódico».

La prensa no puede ser, en estos tiempos de creación, mero vehículo de noticias, ni mera sierva de intereses, ni mero desahogo de la exuberante y hojosa imaginación. La prensa es Vinci y Ángelo, creadora del nuevo templo magno e invisible, del que es el hombre puro y trabajador el bravo sacerdote. Aquí hierven, junto con los modernos problemas humanos, los problemas concretos de Sudcalifornia, y ambiciones que alarman y grandezas reales que deslumbran.

La libertad de prensa en México vino con la Revolución de Independencia: el Decreto sobre la Libertad Política de la Imprenta, promulgado por las Cortes de Cádiz el 10 noviembre de 1810. Además del apellido Política, ese decreto señaló la función de la prensa como contrapeso del poder y le dio validez legal al concepto de “opinión pública”, en su considerando que se transcribe con el lenguaje original de la época:

“Atendiendo las Cortes generales y extraordinarias á que la facultad individual de los ciudadanos de publicar sus pensamientos é ideas políticas es, no solo un freno de las arbitrariedad de los que gobiernan, sino también un medio de ilustrar á la Nación en general, y el único camino para llevar al conocimiento de la verdadera opinión pública”.

Por eso un texto de Camilo Torres citado por Germán Arciniegas, reza que “En América la imprenta fue la Ilustración…” Negar esa libertad es un retroceso al Derecho positivo vigente y revive el retroceso de 1855 en que el ministro de Justicia de Santa Anna, Teodosio Lares, emitió la llamada Ley Lares con el propósito de salvaguardar a los funcionarios de los comentarios “injuriosos y calumniosos”.

No se trata de otorgarle a los periodistas una patente de impunidad, se trata de 2 - 1 dia de la libertad de expresionun derecho como el que hoy tienen también los notarios, los abogados e incluso los ministros de culto en muchos estados, para reservarse la información. Pero en el caso de los periodistas, se trata de reservar la fuente para que florezca la información; para incentivar a que se ejerza la libertad de expresión, con responsabilidad.

Esto implica tener una prensa, libre de influencias y presiones por parte de gobiernos, partidos políticos y actores económicos. Sin embargo, los medios también tienen una gran responsabilidad, pues deben evitar depender demasiado de dichos actores económicos para ser independientes.

La gobernabilidad es responsabilidad de los profesionales de la comunicación, quienes deben apostar por una cultura de diálogo y respeto a la diversidad. Pero esto no es lineal y causal. Esto es muy complejo. Es preciso dejar de lado las desigualdades conceptuales que todos podemos tener. La libertad de expresión tiene la dimensión de quienes deben garantizarla y estos mismos pueden ser quienes la entorpezcan.

La información veraz y oportuna es un derecho humano fundamental, reconocido en la Constitución Política y consagrado en sus artículos 6 y 7 así como en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como la vida y la libertad de ser y de expresarnos, por ello insistimos en la imperante necesidad de construir unos procesos comunicativos críticos, libres y responsables, que no dependan del dominio estatal ni de aparatos empresariales que convierten la actividad comunicativa e informativa en una mercancía al servicio de unos pocos.

Vivimos en un país donde cada día se desarrolla más la democracia y la libertad. En México siempre se ha tenido la idea de que para lo único que no existe libertad es para suprimir las libertades, tal como lo marcan los artículos sexto y séptimo de nuestra Constitución.

Las palabras libertad y democracia han iluminado la historia del hombre sobre la tierra. La libertad, la democracia y la dignidad son ideales íntimamente hermanados que hemos recogido a lo largo de nuestra formación histórica y que no debemos perder, pues el expresarse es un derecho único que nadie puede coartar.


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2 comentarios en “La Arenga

  1. Avatar de CLARIDOSO !!! CLARIDOSO !!!

    Se les SECO el Cerebro Chayoteros y Arrejuntados Todos ….. Hip, Hip, Hip, Hip, …. Y eso con que se come ???

    P.D. VALLASEN A LA OBRA …. A GANAR EL FRIJOL QUE SURRAN …

  2. Avatar de Pepito Pepito

    Arenguero chayotero, no seas hipócrita, acaso ¿no te machucaste los dedos con el pensamiento noble y ético de José Martí? tú y otros chayoteros aduladores choyeros debieran agarrar el ejemplo que predica el pensamiento libertario de este insigne cubano, no la manera en que ustedes viven, con la mano estirada esperando recibir las dádivas de su «patrocinadores», dádiva que les regatean a cambio de que ustedes encubran las malas y nefastas acciones en contra de la verdad.

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