Las negligencias de la Comisión Nacional del Agua, ponen en serio riesgo a familias en las principales ciudades del municipio de Los Cabos.
El 10 por ciento del total de la población de Cabo San Lucas y San José del Cabo, vive en los cauces de los arroyos federales, donde fueron instaladas por líderes sin escrúpulos del Partido de la Revolución Democrática.
A lo largo de 10 años, alrededor de 20 mil personas, en su mayoría integrantes de familias humildes se han asentado en ramales y cauces de los principales arroyos que atraviesan los núcleos urbanos. En Cabo San Lucas el peligroso arroyo de Salto Seco y en San José del Cabo los arroyos del vado Santa Rosa y el arroyo de El Zacatal.
Lo preocupante de todo esto, es que la Comisión Nacional del Agua por omisiones o bien, por negligencia no se ha aplicado en el asunto que se torna peligroso debido a que los cambios climáticos vienen provocando lluvias inusuales en todo el territorio nacional, recordemos los casos de Veracruz, Tabasco y el mismo Distrito Federal en este 2009.
EL ARROYO EL ZACATAL
En Los Cabos hemos vivido tragedias, como la provocada por la tromba de noviembre de 1993, cuando el cauce del arroyo El Zacatal arrasó con la unidad habitacional de Infonavit, con un saldo de víctimas fatales que nunca se determinó.
Si revisamos este lugar, a menos de 20 años de esa tragedia, lo vemos de nueva cuenta lleno de edificios de cemento, que representan un peligroso tapón que pone en riesgo la vida de familias inocentes.
Este nuevo tapón de edificios de cemento está en el cauce del arroyo federal y en la invasión de esta zona, también participó la delegación de la Comisión Reguladora de la Tenencia de la Tierra (CORETT) que escrituró terrenos en el sitio.
Si ocurre de nueva cuenta una tragedia… ¿quién será el responsable?
María Hermelinda Vargas Espino
Presidenta de la Asociación de Colonos, Ejidatarios y Posesionarios de Baja California Sur, A.C.
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Se trata de una vieja práctica de la baja política, de de los políticos bajos y para peligro y desgracia de esta porción de la Baja California, que deseamos sea una alta región en desarrollo urbano (en este caso) para el bien de las familias de trabajadores con escasos recursos y la población en general. Tener ciudades bien desarrolladas, produce beneficios como la atracción del turismo, del que nosotros vivimos en alta proporción, y que ha huido no sólo por recesiones y epidemias, sino por el descuido inmoral en que han hundido al Municipio de Los Cabos. Si las autoridades fueran menos corruptas y más inteligentes, canalizarían recursos para tener unas ciudades bien trazadas, saludables, organizadas, productivas. Deseo que tengan éxito en su reclamo, justo y necesario. La representante Vargas Espino, que no se desanime. Adelante con la tarea que ha asumindo. Es de agradecer, y mucho.